Que olorcito a frito.
Bueno, el primer olor que nos llegó a las narices el domingo pasado fue el olor a miedo. Miedo tras escuchar como el motor de nuestro coche tocaba el porrompompero mientras bailaba la macarena. El coche parecía una máquina viajando al futuro a través de un remolino cuántico, mientras las luces del cuadro de mandos parpadeaban como nunca (en realidad era solo una luz naranja intermitente, pero no veáis como acongojaba). Mientras los pies eran masajeados con el traqueteo de algo suelto, el olor a desesperación en medio de la autopista direccionandonos a la feria del condado ahogaba a piloto y copiloto. Solución, salir en la próxima salida y dejar el coche en el párquing de un colegio donde había un autobús gratuíto que te llevaba a la feria. Por mucho que el coche explotara, nada ni nadie se iba a interponer entre nuestros estómagos y la comida grasienta de los feriantes de la feria del condado. Así que al autobús escolar!. Ya veremos como volveremos a casa. Que guay, un viaje en el famoso autobús amarillo, y me pregunto, bueno… me pregunto tantas cosas que dejo una fotico para que cada uno se pregunte lo suyo.
Parece que esta prohibido sacar los pies por del autobús. ¿Qué tendrá dentro el kit de limpieza de fluidos corporales?
Y por fin en la feria… con sus atracciones
y comida basurilla, pero que para nada es fast food, también conocida como comida rápida, porque con el tiempo que necesitas para acabar cualquier plato, la comida se cataloga como comida lenta, o de lentísima digestión.

Pero por alguna razon les encantan las mezclas de bla bla bla bla bla bla con chocolate, o bla bla bla bla bla bla con más chocolate o bla bla bla bla bla bla frito y con chocolate, o bla bla al bla bla frito profundamente y con mucho chocolate. Probar, probar, probamos el perrito caliento empalado en un palillo cubierto de una masa de maiz frito profundamente (deep fried) y rebozado con chocolate. Uhmmm, digamos que era curioso...

Algo más rico estaba el plátano congelado recubierto de chocolate y con virutas de cosos. Y he aquí el parecido entre un plátano y un perrito caliente: que los dos se pueden empalillar y rebozar con chocolate. Rico rico. Una feria del condado no es feria si no hay concurso de animales. Y para ganar el concurso hay que tener bien cepillado los pelos del trasero del susodicho animal, y tenerlo bien limpito.
Y una feria tiene curiosidades artísticas,
o las carreras de cerdos,
o el cerdo nadador. Nunca falla. Nada como poner una galleta oreo al otro lado de la pila, también llamada coso, del agua.
Pero por alguna razon les encantan las mezclas de bla bla bla bla bla bla con chocolate, o bla bla bla bla bla bla con más chocolate o bla bla bla bla bla bla frito y con chocolate, o bla bla al bla bla frito profundamente y con mucho chocolate. Probar, probar, probamos el perrito caliento empalado en un palillo cubierto de una masa de maiz frito profundamente (deep fried) y rebozado con chocolate. Uhmmm, digamos que era curioso...
Y una feria tiene curiosidades artísticas,
o las carreras de cerdos,
El listado de juegos trampa es inlistable: El tirar los 3 jugadores con un chute de pelota, pero oooh, la distancia entre los 3 jugadores es perfecta, lo que hace imposible el tiro mortal; la canasta de baloncesto que si la miras de lado se ve que es ovalada... uuf, fantástico. je je.
La noche cayó, y las atracciones de la feria de verano, con sus luces, no paran de moverse. Esta es la vista desde la noria.
En cada atracción había un cartel de altura mínima, y no pude evitar esa imagen peliculera del pringadillo que no llega a la altura y no se puede subir a las atracciones guachis, mientras que los chulitos de la clase se suben y se llevan a las chicas. En resumen, un día fantástico con la mejor compañía.
Y eso sí, uno no se podia ir sin postrear un poquito, no sea que el nivel de grasas y azúcares baje a niveles normales.

La noche cayó, y las atracciones de la feria de verano, con sus luces, no paran de moverse. Esta es la vista desde la noria.
Y para casa que nos vamos. Y volvimos, con nuestra máquina del futuro, digo futuro, porque estaba claro que al día siguiente iba el coche de cabeza al mecánico, y era como ver el futuro: sacando la tarjeta de crédito y soportando la cuchillada que universalmente te mete cualquier mecánico de cualquier parte del mundo. Y así fue.
Salud.
Salud.
3 comentarios:
El cocherito LEREN
me dijo anoche LEREN
que si quería LEREN
montar en coche LEREN.
Y yo le dije LEREN,
con gran salero LEREN
no quiero coche LEREN,
que me mareo
Me encantaaaaaa.....me encantan los deep fried, los plátanos, las costillas, las carreras de cerdos...me muero de ganas de ir a una feria de estas!!
Besos familia,
Eva
Pecadooorees, y luego direis no a las comiditas de casa por excesivas, no?
Bueno, por una vez vale. Solo con ver la cara de gatos que acaban de comerse al canario ya ha valido la pena.
Besos.
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